Mostrando entradas con la etiqueta Antigüedad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Antigüedad. Mostrar todas las entradas

3 feb 2017

La historia contra factual

La historia contrafactual - Introducción

BRODERSEN, Kai (Coord),
Virtuelle Antike -
Wendepunkte der Alten Geschichte
,
edit. Wissenschaftliche Buchgesellschaft,
Darmstadt, 2000.
Bajo el término de la historia contra factual se pueden reunir todos los ensayos, comentarios, reflexiones y  teorías que reflexionan sobre la pregunta “¿Qué hubiera pasado, si….”, sin caer del todo en el mundo de la fantasía novelística.

Sin embargo, el término contra factual es difícil, dado que implica que las reflexiones van en contra de datos y hechos objetivos, mientras que en la realidad los historiadores inevitablemente hacen una selección y valoración subjetiva de los datos objetivos disponibles. Gregor Weber propone, dos conceptos diferenciables: La historia alternativa y la historia no ocurrida.

Gran parte de mis argumentos e ideas los he sacado de “Virtuelle Antike – Wendepunkte der Alten Geschichte”, donde Kai Brodesen ha reunido una serie de interesantes ensayos, escritas por historiadores actuales (Gregor Weber, Wolfgang Will, Arnold Toynbee, Holger Sonnabend, Alexander Demandt, Karen Piepenbrink y Veit Rosenberger) como del pasado (Tito Livio, Heinrich Heine).

A) La historia alternativa.

Bajo ese concepto reúne todos los pensamientos contemporáneos acerca de acciones tanto específicas como individuales. Es decir, siendo en si fuentes primarias para los historiadores actuales, ¿Qué alternativas plausibles veían los autores contemporáneos ante acciones puntuales de su época? ¿Qué alternativas había ante sucesos puntuales? Habitualmente era una herramienta política para destacar la importancia de ciertas decisiones. Un ejemplo magnifico es Heródoto, en su VII libro, párrafo CXXXIX.

CXXXIX. Viéndome aquí obligado a decir lo que siento, pues aunque bien veo que en ello he de ofender o disgustar a muchísima gente, con todo, el amor de la verdad no me da lugar a que la calle y disimule. Afirmo, pues, que si asombrados los atenienses de ver sobre si el peligro hubieran desamparado su región, o si quedándose en casa se hubieran entregado a Jerjes, no se hallara sin duda nación alguna que por mar se hubiese atrevido a oponerse al rey. Y en caso de que nadie por mar hubiera podido resistir a Jerjes, creo que por tierra no hubiera podido menos de suceder que, por más baluartes y rebeliones con que cubrieran y ciñeran el Istmo los peloponesios, con todo, desamparados al cabo los lacedemonios de sus aliados, que lo habrían hecho, obligados a despecho suyo al ver sus ciudades tomadas por la armada del bárbaro; viéndose solos, repito, hubieran sí recibido al enemigo con las armas en la mano, pero haciendo prodigios de valor quedaran todos en el palenque. De suerte que por necesaria consecuencia, o hubieran acabado así los lacedemonios, o viendo antes de este lance que se echaban todos los demás griegos al partido del medo, hubieran ellos también capitulado con Jerjes, y así en uno y otro lance quedara la Grecia en poder de los persas, pues no alcanzo por cierto de qué hubieran podido servir las fortificaciones construidas sobre el Istmo, si el rey hubiera logrado la superioridad en el mar. Lo cierto es que, atendido lo que pasó, quien diga que los atenienses fueron los salvadores de la Grecia, razón tendrá para decirlo, pues su situación era tal, que debía la fortuna seguir cualquiera de los dos partidos a que ellos se inclinaran. De donde habiendo elegido el partido de conservar libre a la Grecia, fueron sin duda los que impidieron la esclavitud de los que en ella no se habían entregado al medo, y los que naturalmente hablando arrojaron de ella a aquel soberano; en lo que mostraron su valor, no pudiendo recabar de ellos los oráculos espantosos y llenos de terror que de Delfos les venían, que dejasen los intereses de la Grecia, resueltos a hacer cara al enemigo que les embestía y quedarse firmes en su patria.

En resumen: Si los atenienses no hubieran decidido como lo habían hecho en la realidad, hubieran  perdido la guerra contra los persas – según Heródoto.

B) La historia no ocurrida como fuente secundaria.

Este concepto propuesto por Weber es, a mi juicio, una evolución del anterior concepto de la historia alternativa, y ya entra mucho en el mundo de la fantasía, porque desarrolla a largo plazo las posibles consecuencias de decisiones o hechos puntuales.

La historia no ocurrida otorga un valor considerable a hechos muy singulares, pero procura, a diferencia de una fantasía, moverse dentro de unos canales plausibles. Un ejemplo erróneo sería, suponer que si Hitler hubiera muerto en el atentado del 1944, hubiera terminado de inmediato la segunda guerra mundial. La historia no ocurrida reflexionaría y tendría en cuenta el peso del contexto de la realidad, como el hecho que la decisión de Hitler no fue tan poderoso como sugieren las películas, sino también de las otras elites del Reich.

La desventaja de la historia no ocurrida es entonces el peligro de desarrollar una explicación mono casual, como si un hecho puntual hubiera cambiado toda la historia. Sin embargo, sirve para valorar al menos la importancia de ciertos sucesos, elegidos subjetivamente por los historiadores, y experimentar si realmente fueron tan importantes.

Algunos historiadores, como Karen Piepenbrink, reflexionan sobre la pregunta, de que si Constantino no hubiera apoyado al cristianismo. ¿Hubiera cambiado la historia? Ella postula que no, dado que Constantino solo se adaptó a sus contemporáneos. Un ejemplo de lo contrario sería Julio Apóstata, quién intento reimplantar la mitología pagana, o Akenatón: Ambos, personas poderosas, intentaron implantar sus visiones religiosas minoristas, y eso fracasó inmediatamente después de su muerte. Igualmente opina Holger Sonnabend, quién postula, que ante la muerte temprana de Augusto hubiera continuado la idea de un imperio con principado. Es decir, en su caso de la historia no ocurrida, reducen la importancia de los hechos sucedidos.

Otros historiadores, como Arnold Toynbee (Alejandro Magno se hace viejo) o Alexander Demandt (Ponto Pilato perdona a Jesús su vida), señalizan por el contrario a Piepenbrink o Sonnabend la importancia que tuvo la decisión personal, tanto de Alejandro Magno en escuchar sus médicos como de Ponto Pilato en ignorar los rabinos. En el primer caso se construye un imperio global, en el segundo nunca existió la cristiandad. 
La desventaja que tiene su historia no ocurrida es que se observa su argumentación mono casual: Alejandro gana todas las batallas, todas las guerras, no hay ni accidentes, ni atentados, ni otros generales magníficos, ni epidemias,  y termina conquistando todo desde la península ibérica hasta China. Si los primeros años que cuenta Toynbee se mueve en un ámbito plausible, como la conquista de la península arábica, ya después abandona el campo fiable. Tiene en cuenta las circunstancias históricas de China, India y del Mar Mediterráneo, y también las ideas que tuvo Alejandro Magno y su élite. Pero presupone que Alejandro no comete ningún error, ni militar ni político, durante el resto de su trayectoria, la lealtad de sus súbditos y la falta de guerras de sucesión una vez muerto el carismático Alejandro. 
Alexander Demandt confabula igualmente con un mundo fantástico, donde el cristianismo no tiene éxito dado que Jesús no murió en la cruz. También su propuesta es discutible, porque Jesús podría haber muerto después del juicio por un atentado de la élite judía cabreada, en temor ante el creciente éxito de un hereje entre sus filas. De todos modos, el éxito de la religión cristiana no surgió tanto de que haya renacido su profeta, sino más bien de sus ideas. Tampoco hay que olvidar que el símbolo inicial de los cristianos no fue la cruz, sino el Alfa y Omega, y el símbolo del pez. Con la consecuencia que hoy en día, en vez de tener cruces en las iglesias, se podrían tener otros símbolos.

De todos modos, se puede ver que es relativamente fácil demostrar con la historia no ocurrida la escasa importancia de ciertos hechos, pero más difícil destacar su importancia, como lo intentaron Toynbee y Demandt.

C) La historia no ocurrida como fuente primaria

Finalmente, dentro del ámbito de la historia no ocurrida, tengo que mencionar a dos historiadores: al griego Tucídides y al historiador Tito Livio. Ambos juegan también con este concepto. El primero supone que Pericles no hubiera muerto por la peste en 429, y el otro que Alejandro Magno hubiera vivido lo suficiente para conquistar Italia. ¿A qué conclusiones llegan? 
Tucídides ve en su historia no ocurrida la victoria ateniense sobre los espartanos, dado que se hacía todo lo correcto escuchando a Pericles. En eso se parece un poco a Demandt y Toynbee. Mientras que Titus Livius deja derrotar a Alejandro Magno, en su lucha contra los romanos. Ambos historiadores transmiten con sus obras sus valores personales: El primero glorifica Pericles (¡Eso con Pericles no hubiera pasado!), el segundo las legiones romanas (¡Eh, ganaríamos incluso a Alejandro Magno, eh!)

Conclusión

La historia contra factual es, sin duda, muy interesante, e útil dentro de sus márgenes. A mi punto de ver, tiene dos posibles campos de utilidad: Por un lado invita conocer mejor las reflexiones de los contemporáneos, por el otro lado ayuda valorar la importancia de sucesos únicos.
Como fuente primeria, porque por un lado nos permite ver las alternativas conocidas entre los que podían elegir en una determinada situación y de los que estaban conscientes (Herodoto), y por el otro lado nos permite ver los ideales y valores que destacaban o se quería valorar (Tucídides, Tito Livio).

Como fuente secundaria sirve porque nos hace valorar la importancia de eventos puntuales. ¿Realmente era tan importante esa decisión, ese hecho? Ayuda para desmitificar (Piepenbrink, Sonnabend), e invita seleccionar y reflexionar (Demandt, Toynbee). Lo importante es mantenerlo en un contexto plausible, sin comenzar introduciendo inventos y sin alejarse cronológicamente demasiado.


Imprimir artículo

2 sept 2016

Simplificar la historia europea: Filosofía grecorromana, fe cristiana y lucha germana

HIRST, John, 
The shortest History of Europe, 
edit. Old Street Oublishing Ltd, UK, 2009
Simplificar es un trabajo harto de hacer. Primero se tiene la dificultad de elegir lo importante, lo necesario, segundo el reto de que tenga sentido y sea lógico, eso si (tercero): embarcando todo lo esencial e importante.

John Hirst lo intentó, con nada menos que la historia europea, en su “The shortes History of Europe” del 2009. 

Las tres culturas de la Antigüedad

Según su simplificación se formaron durante la antigüedad clásica tres amplios conceptos culturales o filosóficos:

-          Greek & Roman Learning: Eso engloba la visión de los filósofos grecorromanos, quienes veían al mundo como algo simple, que se pueda explicar mediante la lógica y las matemáticas.

-          Christianity: Con el cristianismo se formó una corriente que añadió una visión negativa al mundo explicable del ámbito grecorromano: El mundo como una prueba divina, algo negativo, corrompido, de la cual solo la fe en cristo se puede salvar.

-          German Warriors: Ese es el concepto más débil de Hirst, en la cual engloba que a los guerreros germánicos les gustaba luchar (Fighting is fun). Creo que Hirst fuerza aquí considerablemente el detalle, que el imperio romano cayó ante la migración germánica, pero los ve como conquistadores feroces que aplastaron militarmente las legiones romanas – una visión muy anticuada e idealizadora. Por eso lo modifico ligeramente hacia German Kingdoms, el hecho que se establecían al final de la antigüedad los reinos germanos europeos, con el nuevo sistema feudal.

La unificación medieval

Todos esos tres conceptos culturales, que aparecieron durante la antigüedad, se mezclaron durante la edad media en la iglesia católica apostólica romana.
Los reinos germanos (German Kingdoms) protegían a la iglesia cristiana (Christianity), principalmente porque era la única organización que permitía administrar y gobernar amplios territorios, y esa iglesia cristiana conservaba parte de los pensamientos grecorromanos (Greek & Roman Learning). Con el comienzo de la edad media, los guerreros germanos (German Warriors) se convirtieron en caballeros cristianos (Christian Knights), mientras que partes de la filosofía grecorromana, en concreto las matemáticas y la lógica, comenzaron fundamentar la doctrina cristiana (Christian Doctrine), como se puede ver con la escolástica, una mezcla de fé y lógica.

Esa mezcla de los ámbitos políticos (German Kingdoms), filosóficos (Greek & Roman Learning) con el religioso (Christianity) era efectivamente la esencia del poder eclesiástico medieval: Sin la protección de la nobleza no tendrían el poder necesario, y sin el fundamento filosófico no podrían haber podido justificar ni el orden social ni haber superado las continuas herejías y divisiones que se dieron a cabo en numerosas ocasiones. Hirst nos presenta la iglesia medieval como la unificadora de todas las tres culturas.

La ruptura y la división en dos ámbitos culturales

Hirst continua con la ruptura de esa unificación medieval. La iglesia católica, que había mantenido unidos el pensamiento Fighing is fun germano y el pensamiento lógico grecorromano, se debilita.
Durante la edad moderna se establece una extraña relación con los raíces de la antigüedad: En parte se evoluciona a base del pasado, pero en parte se hace una reflexión crítica y se distancia al mismo tiempo.

Así se debilita la unificadora medieval, la iglesia católica, con la reformación luterana del siglo XVI. Christianity not roman, Hirst con eso quiere decir que la fama y el prestigio, del que había gozado la iglesia católica del imperio romano, se ha gastado definitivamente.
También del ámbito cultural German Warriors surge la idea, de que toda civilización es artificial, incluso la cristiana greco-romana, llegando al romanticismo de los siglos XVIII y XIX, con su emoción, su nacionalismo, y su liberalismo.
Finalmente, la filosofía y cultura grecorromana, glorificada una vez redescubierta con el renacimiento en el siglo XV, se crítica en parte con la revolución científica del siglo XVII, cuando se deshacen numerosos pensamientos filosóficos grecorromanos, y se profundiza con la ilustración del siglo XVIII, cuando ciencia, razón y progreso separan la filosofía de la fe.

En conclusión, la edad moderna crea dos corrientes diferentes: Por un lado el irracional, emocional, del ámbito “germano”, y por el otro lado el racional, lógico, del ámbito “romano – francés”.

Hirst divide en el fondo Europa en dos partes: La guerrera, “germánica”, con sus nacionalismo e ideas liberales, que está en el norte europeo, y la racional, “romana”, con su ilustración y su filosofía avanzada, que está en el sur. Lo que mantenía unido a ese mundo simple europeo era la iglesia cristiana medieval, dejando afuera la cultura musulmana y la iglesia cristiano – ortodoxa de oriente.

Reflexión

A mi juicio es una simplificación muy curiosa, aunque un tanto forzada. El papel de la importancia de la iglesia católica medieval crece gracias a los tres aspectos que menciona Hirst. Sin embargo, que la Roman christian church which preserves greek and roman learning, que se convierte en Supports Christian Doctrine, es algo forzado porque la influencia que tuvo la cultura musulmana lo deja por completo afuera. La filosófica grecorromana que inició al renacimiento fue posible gracias a los filósofos musulmanes y byzantinos, quienes guardaban y evolucionaban esas ideas.

De todos modos, si se modifica el German Warriors por German Kingdoms como nuevas entidades politicas, y se añade el ámbito cultural musulmán como coexistente a la iglesia católica, podría ser una simplificación buena.

Por el contrario, difícil puedo defender su simplificación de la edad moderna, dado que no explica el salto de German Warriors a Romanticism – Civilization is artificial. Tiene tiene sentido el “Greek & Roman Learning” è “Renaissance” è “Scientific Revolution” è “Enlightenment”, pero como Hirst intenta presentar a Europa como una dualidad de cultura emocional-nacional-liberal con la cultura racional-científico, cobra ese salto irracional de German Warriors una importancia que rompe al esquema.

Hirst ha intentado construir la casa desde el tejado. Efectivamente, durante los siglos XVIII y XIX coexistian en Europa dos corrientes: Por un lado la ilustración racional y objetivo, y por el otro lado el romanticismo emocional y subjetivo. Ahora ha intentado volcar esos dos pensamientos en la historia hacia atrás. Mientras que efectivamente la ilustración tiene sus orígenes en el renacimiento y la filosofía grecorromana, intenta buscar un origen del romanticismo en los guerreros germanos, como si todos los guerreros germanos de la antigüedad hayan sido como se les dibujaba durante el romanticismo del siglo XIX. Porque esa critica a la civilización que interpreta Hirst no lo tiene el romanticismo, y tiene igual como la ilustración numerosas referencias a la cultura grecorromana (pensemos en la glorificación que tenían los asesinos del último tirano romano, en la glorificación de del imperio romano, en la tristeza y no - ¡ojo! - alegría de la decadencia idealizada romana).
No sirve, en fin, la simplificación propuesta por Hirst, por su forzada interpretación, pero me gusta como ha logrado destacar la importancia de la iglesia medieval como paréntesis de política germana y cultura grecorromana.

Imprimir artículo

22 jul 2016

Las invasiones bárbaras o el periodo de las grandes migraciones de la antigüedad reflejada en el Cantar de los Nibelungos de la edad media.

Ninguna saga habla más sobre el periodo de las grandes migraciones que el cantar de los nibelungos. Escrito 600 años después de los sucesos, refleja esa epopeya de eventos y figuras centrales de un periodo intranquilo.

La saga

Película de Fritz Lang:
Siegfried con su esposa Kriemhild.
El autor del cantar de los nibelungos – posiblemente un hombre educado, quien vivió alrededor de 1200 en la corte del obispo de la ciudad alemana Nassau – cuenta en sus saga la historia de la princesa Kriemhild y de su hermano Gunther, quien gobierna junto con sus dos hermanos (Gernot y Giselher) y su consejeros principal Hagen de Tronje sobre el reino Burgundia, ubicado en el sureste de la actual republica francesa. Un día llega en la corte Siegfried, príncipe de un reino vecino, y pide la mano de Kriemhild. Pero el consejero Hagen advierte sus reyes: Siegfried había matado en otro reino lejano los hijos del rey Nibelung y le había robado su tesoro, además una capa que le hace invisible. Por si fuera poco, mató a un dragón y se baño en su sangre, para ser invencible – menos una parte en su espalda, que se tapo por una hoja que cayo mientras se bañara.

Película de Fritz Lang:
El consejero Hagen (detrás dos de los tres hermanos reyes de
Burgundia), que parece como el antagonista, el
"malvado intrigante", pero al que le falta un ojo,
como al dios germano Odin o Wotan.
A pesar de las advertencias de Hagen se invita a Siegfried, pero antes de poder casarse con Kriemhild, debe ayudar al rey burgundes Gunther, capturar la fuerte mujer Brünhild, reina virgen y maga de Islandia. Con la ayuda de la capa invisible captura Siegfried la reina, que es violada por Gunther, y después casada con él, dado que perdió su fuerza maga una vez perdida la virginidad.

Años mas tarde le cuenta Kriemhild a Brünhild, que Gunther solo la podía violar gracias a la capa invisible de Siegfried. Ella, furiosa, exige de su esposo Gunther la muerte de Siegfried, y el consejero Hagen lo cumple: Clavando una lanza en el único punto débil, mata a Siegfried y hunde el tesoro de los Nibelungos en el lago del Rin.

Película de Fritz Lang:
Kriemhild con el rey huno Etzel - Atila, quien parece más
un orco que un ser humano, un bárbaro inhumano,
instrumentalizada por la "bella" germana.
Ahora comienza un ciclo de venganza: Furiosa desea Kriemhild venganza, y lo obtiene tras 13 años, cuando el rey de los Hunos, Etzel, reclama su mano y se casa con ella. Otros años más tarde invitan Etzel y Kriemhild a los reyes de Burgundia y al consejero Hagen a la corte huno. Desde su llegada, los denomina el autor nibelungos en vez de burgundos, dado que les espera el mismo destino como a los hijos del rey nibelungos: La muerte. Por una bronca comienza en la corte la matanza entre los nibelungos / burgundos y los hunos y sus aliados hermanos, como Dietrich de Bern. La reina huna, Kriemhild, asesina su hermano Gunther y al consejero Hagen, quien había asesinado su anterior marido, Siegfried. Al final mueren todos los Nibelungos, incluida Kriemhild, que es asesinada por un sirviente de Dietrich.

Las referencias

Una historia oscura – pero que, igual como la guerra de Troya o la Iliada, hace referencias a hechos históricos. Porque el autor escribe lo que desde hace siglos se transmite oralmente en Europa, un reflejo de la migración de los pueblos, como la invasión de los Hunos (desde 375), el hundimiento del reino Burgundio (primero 443, de nuevo 534) y el surgimiento del reino ostrogodo (489 – 493).

 
Los reinos germánicos durante el siglo V d.C.: El reino Ostrogodo es el vecino al sureste del reino de los Burgundios. ¿De que reino provenía la figura de Siegfried? Posiblemente se ha inspirado el autor en la figura del rey franco Clodoveo I (466 - 511). Etzel - Atila tendría su reino donde estaban los hunos a comienzos del siglo V, que sería al norte del imperio romano de oriente, al este del reino ostrogodo y al sur de "Otros pueblos germanos".

-     Los hunos. Desde 445 es Atila el único rey de los hunos, saquea y amenaza a ambos imperios romanos. Durante la edad media se transforma su nombre de Atila en Etzel. Poco después se su muerte en 453, cuando murió posiblemente después de una fuerte borrachera en combinación con un fuerte sangrar de su nariz, apareció el rumor que su esposa burgundia Ildiko le asesinó, para vengar familiares. Ildiko en alemán significa “Hildchen”, que es un diminutivo del nombre femenino que comienza o finaliza con “Hild”, igual como Kriemhild (mujer burgundia, casada con el rey de los Hunos Etzel – Atila, que quiere vengar su primer esposo Siegfried, y cuyo segundo esposo Etzel – Atila muere igualmente).

-         Los burgundios. En 407 funda el rey Gundahar al lado del Rin su reino, con permiso de los romanos. Por diferentes razones políticas es tacado y derrotado treinta años más tarde por el mismo imperio romano, que los deporta hacia el sureste de la actual Francia, donde se forma un nuevo reino que existirá alrededor de un siglo. En ese reino siempre gobernaban varios reyes en conjunto, hermanos. Así sabemos que los últimos reyes que gobernaban era el rey Gibita y sus hijos Gundahar, Gislahar y Gundomar – similar a los tres reyes burgundios del canto de los Nibelungos.

-        Los ostrogodos. Uno de los reyes germanos más poderosos fue Teodorico el Grande, rey de los ostrogodos y gobernante de Italia hasta su muerte en 526, cuya residencia fueron las ciudades italianas Ravenna y Verona. Verona se transformó en Bern, y de Theoderich solo quedó Derich, que se convirtió en Dietrich. Y ese Dietrich de Bern aparece igualmente en la saga, aunque extrañamente como aliado de los Hunos.

Todos esos tres reinos – Hunos, Burgundios, Ostrogodos – desaparecen tras pocas décadas, después de haber conquistado amplios territorios. Y se ven reflejadas en el trágico Canto de los Nibelungos.








Imprimir artículo

8 jul 2016

Los nómadas eurasiáticas o los pueblos ecuestres: Los hunos

La característica principal del guerrero eurasiático era la lucha ecuestre
y el empleo magnifico del arco. Solían luchar a distancia, engañando
los enemigos con retiradas falsas, para después destruirlos bajo
lluvias de flechas, que disparaban a gran velocidad.
Desde el siglo III antes de cristo hasta el siglo VIII después de cristo cabalgaron por las estepas eurasiáticas numerosos grupos nómadas. Varias culturas que vivían en sus márgenes denominaban a esos nómadas de igual manera: Hunos. Tanto en el latín como en el griego, en persa, chino o en sánscrito se encuentra la misma raíz.
Eso no significa que se hacia referencia a un mismo grupo nómada. El grupo nómada de los Xiongnun, que amenazaba durante el II siglo antes de cristo al imperio chino de tal manera, que esos comenzaron con la construcción de su gran muralla, no tiene nada en común con los Chunni de los latinos, los Oúnniu de los griegos ni con los Hunas que invadieron durante el IV siglo después de Cristo al imperio Gupta de la india.
Xiongnu, Chunni, Hunas son variaciones de la misma palabra Huno. Un termino que, una vez aparecido, se seguía empleando y aplicando a numerosos grupos. Independiente de su etnia o su pertenencia a un pueblo, servia para nombrar a los grupos que tenían la misma forma de vida y que provenían del mismo espacio geográfico: guerreros que luchaban desde el caballo, proviniendo de las estepas eurasiáticas, una estepa de casi 7000 Km. de largura, desde la Puszta húngara en occidente hacia el desierto Gobi en oriente y la parte nórdica de la antigua china.

Occidente y oriente eran las direcciones de los mayores ataques de los pueblos ecuestres.
Una vez rodeados los montes Urales, una vez bajado de la meseta de Mongolia,
no hubo obstáculos para los jinetes. Por el contrario, los reinos indios y mesopotamicos
gozaban de la protección del Cáucaso, los montes Zagros y el Himalaya, por lo cual
fueron  escasos los ataques desde el norte.











Es un paisaje sin árboles, llano, donde soplan los vientos tan fuerte que pueden empujar un hombre al suelo, en donde siguen a los veranos secos los inviernos duros.
Aquí vivían los nómadas, que en vez practicar la agricultura estaba siempre en búsqueda de mejores yerbas para su ganado. Ni cordilleras ni mares o grandes ríos bloquean sus caminos, algunas tribus viajaban 1000 kilómetros al año.
Los guerreros ecuestres, que llegaron en el siglo IV d.C. a Europa, provenían posiblemente de la región del Kazajstán actual, al norte del mar caspio. Vivian en tiendas de campaña de piel de oveja y se alimentaban de carne ovino , leche, queso y de la caza.
Además mantenían contactos comerciales con los asentamientos y los pueblos sedentarios en la frontera de las estepas, cambiaron productos con los campesinos, herreros y artesanos los productos, que ellos no podían producir.
Pero no siempre eran las relaciones pacificas. Los hunos eran guerreros, que se cogían, lo que deseaban. Cuantas mas familias y clanes se les unía, cuanto más éxito tenían durante sus riadas. Y quien tenía muchos tesoros por repartir, ese obtenía cada vez más seguidores.

Ataque de jinetes xiongnu en territorio chino.
Varios grupos hunos atacaron en diferentes momentos a los países sedentarios de las periferias, y solían dirigirse hacia el oeste (Europa), el sur (Irán – India) o el sureste (China). Los pueblos escitas, hunos, avaros, magiares, mongoles solían atacar a las organizaciones políticas europeas (los ciudad – estados griegos, el reino de macedonia, el imperio romano, el sacro imperio romano, el condado de Lituania o el reino de Polonia), mientras los hunos, mogoles o otros pueblos nómadas invadían la región nórdica de mesopotamia (el imperio persa, después al sasánida y finalmente el imperio de los Jorezmitas), concluyendo con los xiongnu, hunos y mongoles, que molestaron principalmente al imperio chino.

Pero pocos lograron crear nuevos reinos estables, dado que les faltaba la experiencia para conquistar ciudades, administra los territorios, o mantener unidas sus ejércitos una vez muerto sus líderes carismáticos o tras varias derrotas militares. Habitualmente se contentaban en poder amenazar y presionar los estados sedentarios, a cambio de tributos, como ocurrió en el caso de los Xiongnu con la dinastía Han, o con los hunos bajo Atila con (ambos) imperios romanos.


Desde el siglo IX comenzó cambiarse lentamente la situación. Los estados periféricos comenzaron conquistar las zonas de las estepas, y los pueblos nómadas perdieron debido al avance de las tácticas y tecnologías militares sus ventajas. Con la transformación hacia sociedades más sedentarias una vez concluida la expansión mongol en el siglo XIII, comenzó la lenta colonización agrícola de las estepas. Primero el imperio chino, y después el ruso, finalizaron con el origen de los temidos hunos eurasiáticos. 


Imprimir artículo

29 ene 2016

El muro de Adriano: Una inspiración para Juego de Tronos

El muro nórdico de Westeros.
En el mundo medieval fantástico creado por George R.R. Martin se enfrentan varios principados en una guerra civil tras la muerte de su rey, y durante muchas temporadas se pueden permitir tal lujo gracias a sus dos fronteras “naturales”: El mar en el sur les protege de los invasores nómadas sureños, una mezcla de hordas montados en caballos y cultura de próximo oriente europeo, y un misterioso, enorme muro de los peligrosos andantes del norte.

Ese muro en concreto fue el fruto de una inspiración real: El muro de Adriano.

Fragmento del muro de Adriano.
El imperio romano, tras sus considerables expansiones durante su fase republicana y bajo los primeros emperadores desde el dictador Julio Caesar, llegó a sus límites administrativos y económicos durante los primeros siglos después de Cristo.
En esos momentos el imperio controlaba todos los territorios más fructíferos alrededor del mar mediterráneo, y los consolidaba mediante una densa red de infraestructura, una eficaz administración y un ejército veloz.
Limitado por el océano atlántico en occidente y el desierto de la Sahara en el sur, les quedaba a los militares romanos los campos abiertos el norte y oriente. Sin embargo, en oriente se creó una situación de Status Quo por el poderoso imperio persa, cuya conquista hubiera obligado la concentración de toda la fuerza militar romana en próximo oriente. Y en el norte se podría haber realizado conquistas sin grandes oponentes, pero tanto los densos bosques, como la falta de una agricultura desarrollada y la inexistencia de estructuras administrativas medianamente centralizadas (a diferencia de los celtas e iberos) quitó toda la motivación económica. ¿Para que conquistar unos bosques teutones, si era necesario crear de la nada una organización territorial y una próspera agricultura?
Reconstrucción parcial del muro, con su altura de 5 metros.
La respuesta militar fue la construcción de muros: Los ríos Rin y Danubio evitaban por vía natural la incursión de bandas saqueadores grandes, y el resto se cerró con el Limes, una muralla de madera con varios cuarteles, en Germania y el muro de Adriano en el norte de Inglaterra. Si no es rentable conquistar, ¡Que al menos no molesten!

Y ese muro, cuya construcción fue ordenada por el emperador Adriano entre 122 y 128 d.C., servía para proteger los celtas británicos romanizados de los pictos nórdicos: Un muro de 117,5 km de longitud, 5 metros de altitud y un grosos de 2,5 – 3 metros. Cinco metros no suena mucho, pero cambia si se imagina la imagen de una serpiente larga que cruza los campos británicos.

George R.R. Martin visitó dicho muro 1981 junto con un amigo, y le impactó. Hoy tiene una altura de 2 metros, pero durante la antigüedad eran 5 metros, que son al fin de cuentas casi dos pisos. Se formó en el la idea de convertir el muro en un elemento importante dentro de su mundo medieval fantástico. Según una entrevista en “Rolling Stone” dijo: “Cogí el muro de Adriano, lo hice tres veces más largo y con una altura de 200 metros, y de hielo”. ¡Listo!


Claro, todo el resto, como una guardia negra que vive el celibato y se concentra en una única base, no correspondía con la realidad, cuando los legionarios fundaron familias y se quedaron en las aldeas justo al lado del muro de Adriano. Aldeas que se crearon alrededor de los numerosos cuarteles generales.
Lo que les une es la mentalidad: Se espera y observa al norte, en espera de un posible ataque invasor, en cuyo caso les tocaría defenderlo con el fin de proteger “su” civilización – al borde de su cultura. Una civilización cuyos centros están tan lejanos como la Desembocadura del Rey o Roma. Mientras allí había intrigas por el poder, los guardias de la noche y los legionarios aguantaban un clima frió, helado, observando a los pictos. Y los andantes.


28 nov 2015

¿Murió Alejandro Magno envenenado con el agua de Styx?

El rio Styx, como camino al inframundo.
Finales de mayo de 323 a.C. se sentía Alejandro Magno cada vez peor. Estaba más confuso, sus soldados no veían sentido en sus órdenes. Encima aún estaba lastimando la perdida por Hephaistion.
Su tristeza y dolor intentó ahogarlo en el vino. Tras dos días y noches festejando, gritó de repente. Sintió un intenso dolor en la parte superior de su tripa. Sirvientes llevaron al hombre más poderoso entre Mediterráneo e Indus hacia su dormitorio, empezó a tener fiebre. Su cuerpo estaba muy caliente, le dolió cualquier contacto físico, y tenía una sed insaciable.
Tras una semana no podía más hablar, solo movió cabeza y dedos. Por la tarde del 10 de Junio cerró el auto-nombrado hijo de Zeus en Babilonia para siempre sus ojos.

Hasta hoy no hay certeza sobre la causa de su muerte. ¿La cantidad del alcohol daño su cuerpo? ¿Una herida infectada de la última batalla? ¿Malaria?
Su cuerpo aun estaba caliente cuando surgieron las primeras sospechas, que uno de sus innumerables enemigos podría haberle ayudado en su camino hacia la muerte. Otros incluso llegaron a difundir la leyenda, que fue envenenado por el agua del rió Styx, el rió del inframundo. (Que realmente es el rio Mavronéri, en el peloponeso del sur de grecia).
Adrienne Mayor.
Quizás esta leyenda podría tener un núcleo veraz, según la historiadora Adrienne Mayor (Universidad Stanfrod) y la científica Antoinette Hayes. Investigaron si hay un veneno que podría haber causado los síntomas descritas, y al parecer lo han encontrado.
En el rió Styx podría haber habido la bacteria Micromonospora echinospora, que produce el veneno Calicheamicin. Este veneno daña directamente las moléculas del ADN, provocando la muerte masiva de varias células. Los primeros síntomas son cansancio sueño y dolor general. Al final fallan hígado, corazón y el sistema de nervios.
Lo que quedan son nudos de células muertas, y no hay ningún contraveneno. Una vez ingerido, el proceso de la muerte que dura durante unos días es imparable. Y solo basta una pequeña dosis. Posiblemente se empleó ese tipo de agua envenenado para provocar la muerte de Alejandro Magno.

Ya desde el siglo VIII a.C. hay noticias sobre el peligro que supone beber del rió Styx. El poeta Hesiod incluso opina, que podría ser peligroso para los mismos dioses. Si un ciudadano de la polis Olimpia rompió un juramento, tenia que beber de una copa dorada con agua del rió Styx. Según Hesiod un castigo cruel: El condenado tenía continuamente sed, no podía moverse y perdió la capacidad de hablar – igual como ocurrió con Alejandro.

Más tarde, en el siglo II d.C., informó el autor Pausanias que cabras, tras beber del río Styx, murieron.


Aunque es una (de varias) teorías, me pareció interesante para mencionarlo brevemente. 

Imprimir artículo

19 sept 2015

El pueblo de los Tocarios (IV – XIII): Comerciantes indogermánicos en la ruta de seda

A finales de la edad antigua, al comienzo de la edad medieval europea, llegaron unos hombres desconocidos en carros de combate al rio Tarim He, en el desierto occidental Taklamakan  de la china actual. Una región seca, un desierto ubicado entre el Himalaya al sur, el desierto Gobi en el este, y las estepas montañosas al norte y oeste.
Esos extranjeros llegaron en son de paz. Los emigrantes europeos no trajeron guerra, sino ovejas y cabras de su antiguo hogar – animales desconocidos en el desierto de Taklamakan. Más importante que sus animales domésticos era su fe: Trajeron consigo una religión mundial hacia Asia.

Tocarios llamamos a ese pueblo, que emigró alrededor del siglo V d.C. hacia el extremo occidental de la actual china, pero en contacto con el entonces imperio chino de los Sui hacia el este y el imperio sasánida en Persia hacia el oeste. Ya el término Tocarios es un error nuestro, sus contemporáneos los conocieron como Arsi y Kucha, basándose en los nombres de sus capitales.
Sin embargo, esta cultura tan enigmática y misteriosa apareció sin apenas dejar rastro.

Texto Tocario, siglo VII d.C.
Los historiadores sabemos hoy en día de su existencia gracias a las obras de los arqueólogos, quienes encontraron en el desierto de Taklamakan miles de restos de papeles, que indicaban la existencia de una sociedad culturalmente avanzada. Hace casi cien años lograron los indoloros alemanes Emil Sieg y Wilhelm Siegling, tras años de trabajo, identificar y descifrar las letras como partes de un idioma desconocido. Sorprendidos descubrieron que este idioma pertenecía a la familia indogermánica, cuyo idioma se había extendido hace miles de años desde Europa hasta la India, siendo sus herederos el persa, indio, latín o griego.
Desde entonces intentaban los historiadores y arqueólogos llevar la luz hacia el pasado. El hecho que numerosos fragmentos escritos se encontraban en colecciones privadas difícilmente facilitaba la investigación. Por si fuera poco, menos de veinte personas en todo el mundo conocen este idioma.
Una de ellas es la filóloga Melanie Malzahn de la Universidad de Viena. Construyendo una amplia base de datos, junto con un equipo, coleccionan la mayor parte de los restos escritos conservados y traducidos.
Cualquiera puede acceder a esta base de datos e informarse sobre el idioma de los Tocarios (www.univie.ac.at/tocharian). Pero el mayor enigma se sigue desconociendo: ¿Quiénes eran los Tocarios, y como llegaron de Europa a China?

Los Tocarios serían el grupo azul (TOK).
Se sabe que durante siglos fueron comerciantes importantes en la ruta de seda, su idioma era una de las lenguas francas. Es más, lograron transportar la fe budista desde la India hasta China.
La mayor parte de los restos escritos estaban en monasterios budistas. Antiguas pinturas rupestres informan sobre sus habitantes. Se ve personas barbudas con pelo rubio, algo inusual en Asia. En estas regiones se descubrió hace tiempo una momia (un cadáver que se había conservado excelentemente en el desierto), el hombre de Cherchen. Un gigante de dos metros de altura, con pelo rojo y barba roja, y una nariz larga. Rasgos físicos que son más habituales en Europa que en el centro de Asia.

Pintura de monjes budistas, siglo VIII d.C., de un monasterio budista
en el oriente del valle del desierto Taklamakan. El monje de la
izquierda posiblemente era un Tocario.
Solo: La momia tiene más de 2000 años de antigüedad, mientras los textos provienen del siglo IV d.C.. Desde el siglo XIII se dejó de escribir, al menos no hay textos posteriores.
¿Desapareció la cultura budista Tocarios porque la población había cambiado de cultura, como al Islam chiíta? También probable que la crisis en oriente (China estaba dividida desde el siglo XII en varios reinos combatientes) y occidente (se peleaban entre si los reinos islámicos), que facilitó la exitosa expansión mongol, provocó una larga crisis comercial para la ruta de seda, que no se recuperó hasta el siglo XIV.

De todos modos, sabemos que tenían preocupaciones muchos más profanos. Un Tocarios escribió:
 “Antes no me gustaba ningún ser vivo más que tú. Solo el dios de los hechos conoció mis pensamientos, por eso sembró bronca, me arrancó el corazón que te pertenecía. Te alejó de mí, te separó de mí, me dejó participar en toda la pena, me quitó la facilidad de ti”.

Fuentes:
  • THADEUSZ, Frank, Rotbärte an der Seidenstrasse, en "Der Spiegel", Nr. 28, 2012, S. 100.

5 sept 2015

Nuevas herramientas arqueológicas: Drones y lásers

Según la leyenda galopeó el ejército de Gengis Khan sobre su tumba. Después desviaron unos ingenieros un río por encima de la tumba. Y al final se ejecutaron todos los ingenieros y responsables de tal proyecto, para evitar que nunca jamás fuere dañado el sueño del gran Khan.
Pero sus herederos cometieron un error: Se olvidaron del cielo. Allí vuelan helicópteros teledirigidos con cámaras especiales, penetrando la provincia mongol de Chentii, donde se sospecha la ubicación de la tumba. Mediante radar y satélite se busca.

Albert Lin, en la sala de pantallas del Calit2.
Sin destruir. Eso es el lema de la nueva técnica arqueológica cibernética, una rama especializada en la arqueología de la universidad de California, liderada por Albert Lin. Producen modelos en 3D, imágenes infrarrojos y reconstrucciones digitales de yacimientos, cuadros y cerámicas. Donde tradicionalmente se trabaja en tierra, los ingenieros digitales crean magia con sus ordenadores.
Arqueólogos estadounidenses como Tom Levy apoyan esos proyectos, gestionados por el California Institute for Telecommunications and InformationTechnology (Calit2) de la ya mencionada universidad. Anteriormente guardaron miles de bolsas de plástico con los restos originales en los sótanos, mientras que hoy pueden consultarlos rápidamente en ordenador.

El laboratorio StarCAVE.
Levy excava desde hace años en el próximo oriente, ahora estudia la edad del bronce en Jordania. Mediante la nueva tecnología logra reconstruir con su equipo el yacimiento Chirbat Fainan.
Con la ayuda de esancers láser y cámaras documentan la posición de cualquier artefacto, y una vez de vuelta en San Diego se puede visitar de nuevo el yacimiento sin tener que estar allí. El laboratorio virtual StarCAVE es una habituación de cinco paredes con 34 pantallas de alta definición, que permiten el paseo virtual por el yacimiento. Con controlador manual y gafas en 3-D se pueden volver a estudiar los restos descubiertos.
Especialmente para las excavaciones en regiones políticamente inestables como el oriente próximo son extremadamente útiles. Muchos objetos históricos no se pueden sacar por varias razones del país. Pero ahora se puede reconstruir y volver a investigar todo desde el laboratorio.

Y no es todo. Mediante las cámaras infrarrojas o UV se puede por si fuera poco visualizar lo que está oculto al ojo. Al lado del laboratorio mencionado está otro, el laboratorio multimedia, con una pared de 70 monitores, en su conjunto 287 millones de píxeles.
A finales del 2012 estudiaron por ejemplo el cuadro de Giorgio Vasari del Palazzo Vecchio en Florencia. Si se sujeta una tablet entre el espectador y la pantalla, se puede ver en la tablet lo que las cámaras infrarrojo habían grabado en el original, permitiendo ver literalmente detrás de la pared.


Mediante el uso de toda esta nueva tecnología se acercó el equipo investigador a los gobiernos mongoles para poder buscar la tumba del Khan. Solo: Hasta hoy en día no se pueden realizar excavaciones porque se considera sagrado todo el terreno alrededor del monte Burchan Chaldun. Únicamente la tecnología que respetaría la integridad del paisaje sagrado sería permitido.
Mediante imágenes de satélite buscaron los lugares más sospechosos, drones con cámaras y helicópteros teledirigidos enviaron ondas hacia la tierra para descubrir edificios enterrados. Gracias a la geofísica (inducción electromagnética y magnetometria) se podían describir los restos enterrados.
Y efectivamente: El equipo de Lin encontró alrededor de 12 yacimientos enterrados, cerca del monte un edificio considerablemente grande. Una vez de vuelta en San Diego pudo revisarlo e investigarlo de cerca. ¿Quizás sea la tumba del gran Khan?


Sin embargo, Levy aclara: Son nuevas herramientas. Sirven mucho para dar una pista donde buscar, donde comenzar, y ayudan durante la excavación. La excavación física, al contrario, nunca será sustituida.  

Imprimir artículo