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26 may 2017

La castillo-fortaleza Regenstein

Introducción

El norte de Alemania es un paisaje plano. La mayoría de sus fortificaciones medievales necesitaban defensas adicionales como fosas de agua o la existencia de pantanos, o se construían en puntos neurálgicos como puentes y cruces de rutas comerciales.
Todo es liso - excepto la cordillera Harz, en el centro del norte de la actual república federal. Alrededor y dentro del mismo Harz se construyeron numerosos castillos medievales y fortalezas modernas. Incontables señoríos, condados y ducados defendían sus minúsculas propiedades con gruesos muros ubicados en los picos de los montes del Harz.

El castillo medieval Regenstein

Plano del castillo medieval:
1: Torre de Homenaje, 2: Capilla, 3: Sala
4: Prision, 5: Sótano (Almacén), 6: Muros (destruidos)
7: Almacén, 8: Kemenate (sala con cimenea, destruida),
9: Cocina, 10: Camino de acceso a la antigua torre residencial
(destruida), 11: Pasillo, 12: Portal de acceso,
13: Teufelsloch (sala subterranea), 14: Restos del muro,
15: Salas de exposición, 16: Muro (destruido), 17: Foso.
Uno de esos castillos más emblemáticos es la castillo-fortaleza Regenstein. Inicialmente era un castillo de la dinastía de los condes de Regenstein, que comenzó existir con Conrad I. de Regenstein, un hijo del conde Poppo I. de Blankenburg. La primera mención de Conrad y su castillo proviene del año 1162.
El pequeño castillo tiene todas las ventajas posibles: La roca era piedra arenisca, lo que posibilita convertir literalmente el pico de uno de los montes del Harz en un castillo y la altura permitía controlar todo el recinto llano de su alrededor, dado que el “resto” de la cordillera estaba en dirección oeste.
La familia Regenstein necesitaba y se aprovechaba de su valor estratégico: No pasaba tiempo sin tener querellas, peleas o guerras con al menos uno de sus vecinos. Especialmente solía haber tensiones con el obispado de Halberstad y la abadía de Quedlinburg.

Vista del castillo desde la entrada de la fortaleza.

El muro oriental del castillo, con el foso que hoy en día es un camino (17).

Única entrada medieval: El enorme agujero de en frente albergaba al puente levadizo, justo por detrás está la torre de homenaje. Hay una escalera a la derecha del puente, para aceder por una puerta (12, 1).
 
Inscripción medieval, en el camino de acceso al Teufelsloch. Se puede leer (transcrito): 1090 Día de la Santa Ana (13)

El Teufelsloch (agujero del diablo), posiblemente servía para limpiar la ropa, o producir cuero (13).
 
Parte norte del castillo, en la izquierda se ve una puerta y ventana hacia una sala, en el fondo comienza el pasillo (11).
   
El pasillo, con arcos restaurados (11).

Sala, junto al pasillo y con una ventana (3).

Vista desde la sala (3).

Capilla del castillo, con tres ventanas y tres puertas de acceso (2).

Exterior de la capilla, vista desde la torre de homenaje (2).

La torre de homenaje (1).
 
Acceso al pasillo desde el sur (11).

Cocina del castillo, con paredes en el fondo muy enoscurecidos (9).

En la izquierda se ve la puerta hacia la cocvina (9), en la derecha la (nueva) escalera. Por debajo se encuentra la escalera antigua que daba acceso a la torre de residencia ubicada por encima del castillo, pero hoy destruida (10).

La torre de homenaje (1) vista desde la ubicación de la antigua torre de residencia (10).
 
En centro-derecha del fondo de la imagen se puede ver la ubicación de dos minúsculas celdas de prisión (4).
 
Plaza donde estaba el edificio del horno (8).
 
Acceso al sótano (vista desde el sótano) (7).
 
Vista del sótano (6).

La fortaleza moderna Regenstein

Plano de la castillo-fortaleza Regenstein:
A: Baluarte "Vogelsang" (en el corazón del antiguo castillo),
B: Plaza de la primera iglesia de la guarnición (en frente de la
antigua capilla del castillo medieval),
C: Parte destruida de la fortaleza en 1736, D: Puesto de vigilancia,
E: Inscripción de la ocupación francesa, F: Baluarte "Mühlberg",
G: Depósito de armas, H: Casa del comandante,
I: Mesón de la fortaleza, J: Casita de la fuente,
K: Baluarte "Friedrich-Wilhelmsburg", L y M: Baluarte
"Karlsburg", N: Baluarte "Scharfe Ecke",
O: Entrada principal, P: Segunda iglesia de la guarnición,
Q: Salidas de emergencia y/o ataque, R: Escalera
Con el avance y desarrollo de la tecnología militar (la pólvora, cañones) los castillos medievales perdieron su valor defensivo. Algunos dueños los modernizaron con nuevas defensas, los convirtieron en palacios residenciales con ventanas, espacio y decoración artística o simplemente lo abandonaron. Los condes de Regenstein se inclinaron en el siglo XV por la última posibilidad y se fueron a vivir en un palacio.
El castillo, ahora abandonado, se decaía en ruinas. Cuando en 1599 murió el último de los Regenstein, el castillo pasó por la mano de muchos dueños, hasta que se adueñaba en 1671 el príncipe elector Federico Guillermo de Brandenburgo del antiguo castillo.

El principado elector Brandenburgo (que desde 1701 era el nuevo reino de Prusia) reconoció el valor estratégico de Regenstein para proteger sus propiedades en occidente como en el norte, y construyeron alrededor del castillo medieval una moderna fortaleza.
Un conflicto con un vasallo desleal local obligó la rápida fortificación: Ya en 1671 se comenzó con la construcción, y a fin de año se finalizó con la excavación de una fuente de 197 metros de profundidad (!), dado que hasta entonces su falta había sido un punto débil del castillo medieval.
Igual como las modernas fortalezas de Pamplona o San Sebastián, tenía Regenstein ahora sus bastiones, pequeños muros gruesos y elementos arquitectónicos con forma de partes de estrella para los cánones.
Sin embargo, no se quedó mucho tiempo con el nuevo rol de fortaleza: En 1757, durante la guerra de los siete años (1756 - 1763), lo conquistaron los franceses. El siguiente año lo recuperó Prusia, pero durante la reconquista explotó el depósito de pólvora, inutilizando la fortaleza, que se abandonó después de la guerra. Despúes, en 1758, ordenó el entonces principe lector Federico II de Prusia la inhabilitación definitiva de la fortaleza.

Entrada a la fortaleza (O).

Fosa de la entrada a la fortaleza (O).

Fosa de la entrada a la fortaleza (O), en el fondo se puede ver la escalera (R).

Esquina de unón de los baluartes "Karlsburg" y "Friedrich-Wilhelmsburg" vista desde afuera de la fortaleza, despúes de curzarlos por un tunel construido despúes del abandono de la fortaleza.

El baluarte "Friedrich-Wihlemsburg" desde afuera.

Ubicación del antiguo depósito de armas (G), solo permanece la estructura tallada en piedra.

Foso al lado del baluarte "Friedrich-Wihlemsburg" (K).

Vista desde el baluarte "Friedrich-Wilhelmsburg" hacia el castillo medieval (K).

Antiguo molino de viento, construido en el baluarte "Mühlberg" (= Monte del molino) (F).

Vista al fundamento de la segunda (y nueva) capilla de la guarnición (P), con el baluarte "Friedrich-Wilhelmsberg" en el fondo (K).

Del mesón solo permanece la estructura tallada en la roca (I).
 
En el antiguo foso del castillo medieval se encuentran hacia la derecha dos salas talladas en la roca, de la edad moderna (en frente del C).

Una de esas salas talladas en la roca servía como establo (en frente del C).

La otra sala era un depósito (en frente del C).
 
Del tiempo de la ocupación francesa proviene la Flor-de-Lis tallada en el castillo (E).
 
Justo por debajo del castillo se intentó construir el baluarte "Vogelsang", de la cual no se ha conservado apenas nada (A).

En el fondo a la derecha se ve el antiguo almacén militar (G), en el fondo a la izquierda del baluarte "Mühlberg" (F) con los restos del molino, y justo en frente a la izquierda se ve partes de los restos del antiguo mesón (I).

El lugar turístico Regenstein

La por segunda vez abandonada castillo-fortaleza Regenstein comenzó con su segundo renacimiento en 1812. El nacionalismo, que nació durante las guerras napoleónicas, despertó el interés por el pasado de una nación, y en Alemania glorifico el romanticismo nacionalista la edad media. Cuentos legendarios se contaban de Regenstein, como la siguiente: Un día, el conde de Regenstein encerró a una princesa en su castillo. Ella rasco durante un año en la pared de arena arenisca con su anillo. Se libró, huyó, y volvió con ayuda para castigar al conde. Pero no estaba más. Cuando le buscaron, miró a través del agujero por la cual se había escapado la princesa, y vio al otro lado al conde sufriendo en el infierno. Le perdonó, tirando su anillo a través del agujero.
En Regenstein se celebraron fiestas medievalistas, torneos de caballeros, varias asociaciones historicistas cuidaron del castillo, incluso se construyó un hotel y una gastronomía en el pico del monte, dentro de la fortaleza, para los turistas. Así es Regenstein, hasta hoy día, un lugar turístico.

Al lado del depósito militar tallaron en 1892 los miembros la asociación "Harzklub-Zweigverein Halberstadt" un túnel entre los dos baluartes "Friedrich-Wilhelmsburg" y "Karlsburg", nombrando su destrucción "Raubgrafentunnel" o "Túnel del conde villano".Posiblemente era el resultado una idea romanticista medieval, que el baluarte de la edad moderna necesitaba un túnel que recordase a la edad media.

Placa conmemorativa de la destrucción, instalada por la misma asociación.

Paseo a través del túnel.
 
Entre el castillo medieval y el baluarte "Mühlberg" había un hotel y una gastronomia. Para mejorar la calidad se decidió en 1930, construir en la cima del baluarte "Friedrich-Wihlemsburg" un depósito de agua de hasta 30 cubimetros.
 
Incisción del mapa de Alemania en 1939, cuando Austria ya formaba parte del III. Reich. Se puede encontrar en el lado este del baluarte "Mühlberg", y posiblemente se hizo entre 1939 y 1945 por visitantes nacionalsocialistas.

Entre 1871 y 1914 jugaba Otto von Bismarck, el canciller quien unifico Alemania, un papel muy importante en la memoria de los nacionalistas alemanes. Numerosos monumentos se construyeron en toda Alemania, o se plantaron arboles como en ese caso. La asociación "Harzklub-Zweigverein Halberstadt" - la misma cuyos miembros tallaron un tunel porque si - plantaron en el 1. de abril 1895, el cumpleanos de Bismarck, el arbol.

Finalmente hay la plaza del torneo, que sirve para hacer las jornadas medievales con sus torneos, tradición desde el siglo XIX.

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17 feb 2017

La bombarda Rosita Wicke de San Sebastián (Urgull), 1502

La bombarda Rosita Wicke, 1502.
Con la llegada de la pólvora, tan sonora debido a los cañones osmanos empleados en la conquista de Constantinopla en 1453, cambiaron tanto los ataques como las defensas militares. Era necesario revisar y aplicar nuevas tácticas durante las batallas, y las antiguas fortificaciones – altas murallas, numerosas torres más elevadas – resultaron ser objetivos fáciles para los nuevos cañones.

Los fundíbulos medievales se sustituyeron por los primeros cañones de hierro, igual de pesadas y de difícil de transporte como las armas medievales. Esos primeros cañones fueron las bombardas.

Esas bombardas aún disparaban bolas de piedra en vez de hierro, y los había de diferentes tamaños. Dado que su alcance y su puntería aún eran poco precisas, por no decir malas, era necesario construirlas muy grandes para poder disparar grandes bolas (y al menos alcanzar algo durante el ataque). Por eso solían ser enormes, como los cañones Pumhart von Steyr de Suiza, el Mons Meg de Escocia o los cañones osmanos de 1453.

Conforme se iba mejorando su manejo, su peso se fue aligerando y su puntería mejorando, llegando a un punto medio, como ocurre con la Bombarda guardada en el fortín de San Sebastián, en el monte de Urgull.

Inscripción y escudo (de Oldemburgo).
Esta bombarda, hecha en el condado de Oldemburgo al norte del Sacro Imperio Romano y transportada a San Sebastián durante el gobierno de Isabela I. de Castilla, tiene escrita en su torso el siguiente mensaje, escrito en latín:Me llamo Rosita Wicke y siembro sangre y gemidos. Fue hecha por Juan Vastenova, eso es la verdad”, proveniente del año 1502. Por debajo está el escudo del condado de Oldemburgo. El cañón se solía transportar en carros y fijar mediante cuerdas, que se ataban a los anillos que salen del cañón.


Llama la atención como en un momento tan temprano, cuando la pólvora se estaba estableciendo como herramienta militar en Europa (y empleado por los conquistadores en América), se llega a tener en San Sebastián una herramienta que, por entonces, era muy innovadora y cara. Eso posiblemente podría demostrar la (creciente) importancia que comenzaba tener San Sebastián como puerto militar, y efectivamente lo fue durante toda la edad moderna hasta el final de los Habsburgo.


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2 sept 2016

Simplificar la historia europea: Filosofía grecorromana, fe cristiana y lucha germana

HIRST, John, 
The shortest History of Europe, 
edit. Old Street Oublishing Ltd, UK, 2009
Simplificar es un trabajo harto de hacer. Primero se tiene la dificultad de elegir lo importante, lo necesario, segundo el reto de que tenga sentido y sea lógico, eso si (tercero): embarcando todo lo esencial e importante.

John Hirst lo intentó, con nada menos que la historia europea, en su “The shortes History of Europe” del 2009. 

Las tres culturas de la Antigüedad

Según su simplificación se formaron durante la antigüedad clásica tres amplios conceptos culturales o filosóficos:

-          Greek & Roman Learning: Eso engloba la visión de los filósofos grecorromanos, quienes veían al mundo como algo simple, que se pueda explicar mediante la lógica y las matemáticas.

-          Christianity: Con el cristianismo se formó una corriente que añadió una visión negativa al mundo explicable del ámbito grecorromano: El mundo como una prueba divina, algo negativo, corrompido, de la cual solo la fe en cristo se puede salvar.

-          German Warriors: Ese es el concepto más débil de Hirst, en la cual engloba que a los guerreros germánicos les gustaba luchar (Fighting is fun). Creo que Hirst fuerza aquí considerablemente el detalle, que el imperio romano cayó ante la migración germánica, pero los ve como conquistadores feroces que aplastaron militarmente las legiones romanas – una visión muy anticuada e idealizadora. Por eso lo modifico ligeramente hacia German Kingdoms, el hecho que se establecían al final de la antigüedad los reinos germanos europeos, con el nuevo sistema feudal.

La unificación medieval

Todos esos tres conceptos culturales, que aparecieron durante la antigüedad, se mezclaron durante la edad media en la iglesia católica apostólica romana.
Los reinos germanos (German Kingdoms) protegían a la iglesia cristiana (Christianity), principalmente porque era la única organización que permitía administrar y gobernar amplios territorios, y esa iglesia cristiana conservaba parte de los pensamientos grecorromanos (Greek & Roman Learning). Con el comienzo de la edad media, los guerreros germanos (German Warriors) se convirtieron en caballeros cristianos (Christian Knights), mientras que partes de la filosofía grecorromana, en concreto las matemáticas y la lógica, comenzaron fundamentar la doctrina cristiana (Christian Doctrine), como se puede ver con la escolástica, una mezcla de fé y lógica.

Esa mezcla de los ámbitos políticos (German Kingdoms), filosóficos (Greek & Roman Learning) con el religioso (Christianity) era efectivamente la esencia del poder eclesiástico medieval: Sin la protección de la nobleza no tendrían el poder necesario, y sin el fundamento filosófico no podrían haber podido justificar ni el orden social ni haber superado las continuas herejías y divisiones que se dieron a cabo en numerosas ocasiones. Hirst nos presenta la iglesia medieval como la unificadora de todas las tres culturas.

La ruptura y la división en dos ámbitos culturales

Hirst continua con la ruptura de esa unificación medieval. La iglesia católica, que había mantenido unidos el pensamiento Fighing is fun germano y el pensamiento lógico grecorromano, se debilita.
Durante la edad moderna se establece una extraña relación con los raíces de la antigüedad: En parte se evoluciona a base del pasado, pero en parte se hace una reflexión crítica y se distancia al mismo tiempo.

Así se debilita la unificadora medieval, la iglesia católica, con la reformación luterana del siglo XVI. Christianity not roman, Hirst con eso quiere decir que la fama y el prestigio, del que había gozado la iglesia católica del imperio romano, se ha gastado definitivamente.
También del ámbito cultural German Warriors surge la idea, de que toda civilización es artificial, incluso la cristiana greco-romana, llegando al romanticismo de los siglos XVIII y XIX, con su emoción, su nacionalismo, y su liberalismo.
Finalmente, la filosofía y cultura grecorromana, glorificada una vez redescubierta con el renacimiento en el siglo XV, se crítica en parte con la revolución científica del siglo XVII, cuando se deshacen numerosos pensamientos filosóficos grecorromanos, y se profundiza con la ilustración del siglo XVIII, cuando ciencia, razón y progreso separan la filosofía de la fe.

En conclusión, la edad moderna crea dos corrientes diferentes: Por un lado el irracional, emocional, del ámbito “germano”, y por el otro lado el racional, lógico, del ámbito “romano – francés”.

Hirst divide en el fondo Europa en dos partes: La guerrera, “germánica”, con sus nacionalismo e ideas liberales, que está en el norte europeo, y la racional, “romana”, con su ilustración y su filosofía avanzada, que está en el sur. Lo que mantenía unido a ese mundo simple europeo era la iglesia cristiana medieval, dejando afuera la cultura musulmana y la iglesia cristiano – ortodoxa de oriente.

Reflexión

A mi juicio es una simplificación muy curiosa, aunque un tanto forzada. El papel de la importancia de la iglesia católica medieval crece gracias a los tres aspectos que menciona Hirst. Sin embargo, que la Roman christian church which preserves greek and roman learning, que se convierte en Supports Christian Doctrine, es algo forzado porque la influencia que tuvo la cultura musulmana lo deja por completo afuera. La filosófica grecorromana que inició al renacimiento fue posible gracias a los filósofos musulmanes y byzantinos, quienes guardaban y evolucionaban esas ideas.

De todos modos, si se modifica el German Warriors por German Kingdoms como nuevas entidades politicas, y se añade el ámbito cultural musulmán como coexistente a la iglesia católica, podría ser una simplificación buena.

Por el contrario, difícil puedo defender su simplificación de la edad moderna, dado que no explica el salto de German Warriors a Romanticism – Civilization is artificialTiene tiene sentido el “Greek & Roman Learning” è “Renaissance” è “Scientific Revolution” è “Enlightenment”, pero como Hirst intenta presentar a Europa como una dualidad de cultura emocional-nacional-liberal con la cultura racional-científico, cobra ese salto irracional de German Warriors una importancia que rompe al esquema.

Hirst ha intentado construir la casa desde el tejado. Efectivamente, durante los siglos XVIII y XIX coexistian en Europa dos corrientes: Por un lado la ilustración racional y objetivo, y por el otro lado el romanticismo emocional y subjetivo. Ahora ha intentado volcar esos dos pensamientos en la historia hacia atrás. Mientras que efectivamente la ilustración tiene sus orígenes en el renacimiento y la filosofía grecorromana, intenta buscar un origen del romanticismo en los guerreros germanos, como si todos los guerreros germanos de la antigüedad hayan sido como se les dibujaba durante el romanticismo del siglo XIX. Porque esa critica a la civilización que interpreta Hirst no lo tiene el romanticismo, y tiene igual como la ilustración numerosas referencias a la cultura grecorromana (pensemos en la glorificación que tenían los asesinos del último tirano romano, en la glorificación de del imperio romano, en la tristeza y no - ¡ojo! - alegría de la decadencia idealizada romana).
No sirve, en fin, la simplificación propuesta por Hirst, por su forzada interpretación, pero me gusta como ha logrado destacar la importancia de la iglesia medieval como paréntesis de política germana y cultura grecorromana.

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8 jul 2016

Los nómadas eurasiáticas o los pueblos ecuestres: Los hunos

La característica principal del guerrero eurasiático era la lucha ecuestre
y el empleo magnifico del arco. Solían luchar a distancia, engañando
los enemigos con retiradas falsas, para después destruirlos bajo
lluvias de flechas, que disparaban a gran velocidad.
Desde el siglo III antes de cristo hasta el siglo VIII después de cristo cabalgaron por las estepas eurasiáticas numerosos grupos nómadas. Varias culturas que vivían en sus márgenes denominaban a esos nómadas de igual manera: Hunos. Tanto en el latín como en el griego, en persa, chino o en sánscrito se encuentra la misma raíz.
Eso no significa que se hacia referencia a un mismo grupo nómada. El grupo nómada de los Xiongnun, que amenazaba durante el II siglo antes de cristo al imperio chino de tal manera, que esos comenzaron con la construcción de su gran muralla, no tiene nada en común con los Chunni de los latinos, los Oúnniu de los griegos ni con los Hunas que invadieron durante el IV siglo después de Cristo al imperio Gupta de la india.
Xiongnu, Chunni, Hunas son variaciones de la misma palabra Huno. Un termino que, una vez aparecido, se seguía empleando y aplicando a numerosos grupos. Independiente de su etnia o su pertenencia a un pueblo, servia para nombrar a los grupos que tenían la misma forma de vida y que provenían del mismo espacio geográfico: guerreros que luchaban desde el caballo, proviniendo de las estepas eurasiáticas, una estepa de casi 7000 Km. de largura, desde la Puszta húngara en occidente hacia el desierto Gobi en oriente y la parte nórdica de la antigua china.

Occidente y oriente eran las direcciones de los mayores ataques de los pueblos ecuestres.
Una vez rodeados los montes Urales, una vez bajado de la meseta de Mongolia,
no hubo obstáculos para los jinetes. Por el contrario, los reinos indios y mesopotamicos
gozaban de la protección del Cáucaso, los montes Zagros y el Himalaya, por lo cual
fueron  escasos los ataques desde el norte.











Es un paisaje sin árboles, llano, donde soplan los vientos tan fuerte que pueden empujar un hombre al suelo, en donde siguen a los veranos secos los inviernos duros.
Aquí vivían los nómadas, que en vez practicar la agricultura estaba siempre en búsqueda de mejores yerbas para su ganado. Ni cordilleras ni mares o grandes ríos bloquean sus caminos, algunas tribus viajaban 1000 kilómetros al año.
Los guerreros ecuestres, que llegaron en el siglo IV d.C. a Europa, provenían posiblemente de la región del Kazajstán actual, al norte del mar caspio. Vivian en tiendas de campaña de piel de oveja y se alimentaban de carne ovino , leche, queso y de la caza.
Además mantenían contactos comerciales con los asentamientos y los pueblos sedentarios en la frontera de las estepas, cambiaron productos con los campesinos, herreros y artesanos los productos, que ellos no podían producir.
Pero no siempre eran las relaciones pacificas. Los hunos eran guerreros, que se cogían, lo que deseaban. Cuantas mas familias y clanes se les unía, cuanto más éxito tenían durante sus riadas. Y quien tenía muchos tesoros por repartir, ese obtenía cada vez más seguidores.

Ataque de jinetes xiongnu en territorio chino.
Varios grupos hunos atacaron en diferentes momentos a los países sedentarios de las periferias, y solían dirigirse hacia el oeste (Europa), el sur (Irán – India) o el sureste (China). Los pueblos escitas, hunos, avaros, magiares, mongoles solían atacar a las organizaciones políticas europeas (los ciudad – estados griegos, el reino de macedonia, el imperio romano, el sacro imperio romano, el condado de Lituania o el reino de Polonia), mientras los hunos, mogoles o otros pueblos nómadas invadían la región nórdica de mesopotamia (el imperio persa, después al sasánida y finalmente el imperio de los Jorezmitas), concluyendo con los xiongnu, hunos y mongoles, que molestaron principalmente al imperio chino.

Pero pocos lograron crear nuevos reinos estables, dado que les faltaba la experiencia para conquistar ciudades, administra los territorios, o mantener unidas sus ejércitos una vez muerto sus líderes carismáticos o tras varias derrotas militares. Habitualmente se contentaban en poder amenazar y presionar los estados sedentarios, a cambio de tributos, como ocurrió en el caso de los Xiongnu con la dinastía Han, o con los hunos bajo Atila con (ambos) imperios romanos.


Desde el siglo IX comenzó cambiarse lentamente la situación. Los estados periféricos comenzaron conquistar las zonas de las estepas, y los pueblos nómadas perdieron debido al avance de las tácticas y tecnologías militares sus ventajas. Con la transformación hacia sociedades más sedentarias una vez concluida la expansión mongol en el siglo XIII, comenzó la lenta colonización agrícola de las estepas. Primero el imperio chino, y después el ruso, finalizaron con el origen de los temidos hunos eurasiáticos. 


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